Este pensamiento ha sido defendido por muchos filósofos a lo largo de generaciones. El representante más destacado de esta corriente filosófica es Sócrates, su creador.

El intelectualismo moral se basa en el conocimiento del bien. Si se conoce el bien y la justicia, se podrá realizar el bien y la justicia. Al saber que cosas son buenas se sabrá como comportarse de manera correcta; mientras que si son desconocidas, entonces el comportamiento será incorrecto. La moral se justifica en el conocimiento; por lo que habrá que educar a la sociedad para que conozca el bien y el mal de las cosas, y sepa, por lo tanto, actuar de manera adecuada en cualquier situación que se le presente. Para esta sociedad, "lo moral" es lo mismo que "lo político"; asique deberá gobernar y poseer el poder de la nación el sabio, quien siempre actuará de forma racional y correcta.

Durante el cristianismo, algunas heregías tambien defendieron este tipo de pensamiento, aunque la religión cristiana estaba totalmente en contra del pensamiento filosófico; por lo que estas heregías fueron echadas del cristianismo.